Reciclaje del cable eléctrico: lo que debes saber

Desde Iber Recycling queremos informarte de que el cable eléctrico también se recicla. Sin embargo, constituye la variante más desconocida, o al menos, una de las más desconocidas.

De media, cada habitante del planeta se deshace de casi 20 kilos de residuos eléctricos cada año. Se trata desechos que presentan cierta complejidad al estar compuestos por diversidad de materiales. Esto hace que su recogida se haga más compleja.

Cable eléctrico y equipos electrónicos

Tipo de residuos que generan inconvenientes en el reciclaje

Dentro del mundo del reciclaje continúa existiendo una gran desinformación. En la actualidad, la mayoría de ciudadanos no saben qué hacer exactamente con determinados deshechos, especialmente cuando son difícilmente clasificables, al estar compuestos de diferentes tipos de materiales.

Esto ocurre muy a menudo a la hora de reciclar el cableado eléctrico. En estos casos debes saber que existen diferentes puntos especializados que se encargan de clasificar los residuos. Los puntos limpios hacen un correcto tratamiento del material que recogen destinándolo a procesos de reciclaje específicos.

El cable eléctrico se clasifica como residuo electrónico y por sus características debe seguir un proceso de reciclaje específico. Esto significa que los contenedores habituales no son los más apropiados y para su correcto tratamiento deben facilitarse puntos autorizados.

¿Sabías que más de la mitad de residuos de cableado eléctrico acaban sufriendo un peligroso proceso de canibalización? Es decir,  la mayoría de ellos son adquiridos o incluso robados por personas particulares para sacarles algún tipo de rendimiento práctico o económico.

Los cables cuentan con un contenido considerable de metales dentro de su composición y éstos pueden tener cierto valor, pero además pueden resultar bastante peligrosos para el medio ambiente. Sobre todo si se almacenan y manipulan sin seguir ningún tipo de protocolo preventivo.

¿Cómo se efectúa la recogida del cable eléctrico para reciclaje?

La primera fase en el proceso de reciclaje consiste en extraer los residuos de cableado. Para ello es necesario llevar a cabo una desinstalación pormenorizada de los equipos eléctricos de los que forman parte. Éstos se desmontan para a continuación ser trasladados a desguaces donde se lleva a cabo su posterior descontaminación. Este primer paso constituye el inicio de un proceso específicamente diseñado para garantizar la seguridad medioambiental.

Como podrás imaginar, dentro de la legislación del reciclaje de residuos electrónicos existe una red de medidas que involucra a las empresas, especialmente a los comercios.

Esto significa que cada vez recae una mayor responsabilidad por parte de las empresas y equipos que gestionan y trabajan a menudo con equipos electrónicos.

Una vez que los cables han sido localizados y extraídos por un personal cualificado, llega el momento de clasificarlos atendiendo especialmente a su composición. A partir de entonces se inicia una cadena de procesos que componen el tratamiento integral para su posterior reutilización. ¿Sabías que después de los procedimientos químicos e industriales se obtienen sus materiales con un 99% de pureza?

La primera fase incluye el corte y triturado de los cables recogidos y clasificados previamente. El objetivo principal de esta tarea es la separación de los dos materiales primarios que los componen: Por un lado el plástico y por otro lado el metal.

Existe una gran variedad de máquinas que componen la primera fase del proceso y que presentan diferentes naturalezas: Desde alimentadores a cribas, mesas densimétricas o cintas.

¿Qué pasa después del reciclado?

Una vez que los cables eléctricos han sido reciclados se obtienen materiales que pueden ser utilizados de forma integral y eficaz para otro tipo de fines. Es decir, tanto los metales como el plástico resultantes tienen un porcentaje de retorno del 100%. En la actualidad, el desarrollo tecnológico e industrial que ha sufrido el sector del reciclaje ha posibilitado la recolección, gestión y tratamiento de grandes toneladas de material. Como resultado se obtienen cantidades elevadas de materiales puros y listos para su reutilización.

La procedencia del cable eléctrico puede variar aunque en su gran mayoría se obtienen de obras y construcciones que han sido desalojadas o abandonadas. Los cables que se pueden localizar pueden categorizarse bajo dos tipos atendiendo a sus materiales. Por un lado, puede encontrarse cable eléctrico hecho a base de cobre, por otro de aluminio.

La separación de ambos supone un principio básico para posibilitar su fundición a partir de la cual se obtiene una mezcla de alta pureza lista para ser utilizada nuevamente.

El destino de los cables reciclados

Los materiales del cable eléctrico son de una gran utilidad y estos tienen grandes capacidades de reutilización. En el caso de los metales, especialmente del cobre, hay una tasa de reutilización del 100%. Esto significa que durante el proceso no se genera ningún tipo de desperdicio. El destino que suele tener el cobre es muy variado. En la actualidad es un material muy empleado en la construcción de chips electrónicos, cables, tuberías, bobinas o incluso monedas.

Por su parte, el aluminio también cuenta con un abanico infinito tras pasar por los procesos de reciclaje. El material resultante se emplea para fabricar maquinaria y piezas de motores, herramientas y accesorios de todo tipo.

Por último, el contenido de plástico que se obtiene después del proceso de reciclaje es destinado para la fabricación de todo tipo de envases, juguetes, objetos diversos o incluso ropa.

En Iber Recycling somos expertos en reciclaje industrial, te ofrecemos lo que necesitas, con la calidad que deseas, contacta con nosotros para cualquier duda o información que te surja.

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