Reciclaje de cables

¿Cuántos cables hay en tu casa? Pues, además de los que forman parte de tu instalación eléctrica, tienes a tu alrededor multitud de ellos. Todos los aparatos que van enchufados cuentan con uno, incluyendo los cargadores de los distintos dispositivos. Como todo en la vida, su duración es limitada y llega un momento en el que tienes que deshacerte de ellos. Para cuidar del medioambiente, es muy importante que lo hagas en el lugar adecuado. En las siguientes líneas descubrirás todas las claves relacionadas con el reciclaje de cable y porque es tan importante no pasar por alto este proceso.

¿Por qué es tan importante el reciclaje de cable?

Hay muchas cuestiones en la vida en las que no te puedes quedar al margen y una de ellas es el cuidado del medioambiente. Es una responsabilidad de todos y son los pequeños gestos los que pueden marcar la diferencia. Uno de ellos es el reciclaje de cable.

Los cables son una especie de cordón que cuenta en su interior con diferentes conductores, que se mantienen protegidos por plásticos. Pueden estar fabricados en diferentes materiales, pero lo habitual es apostar por el cobre o el aluminio.

Aunque es cierto que se trata de un producto que se puede reciclar, no lo es menos que el lugar para hacerlo no es ninguno de los contenedores que se suelen encontrar cerca de las viviendas. Es necesario no solo darle una segunda vida a este material, sino también evitar que se convierta en un elemento que contamine el medioambiente.

¿Dónde se reciclan los cables?

Como acabamos de comentar, los cables no se reciclan en los contenedores que se encuentran situados en los alrededores de las viviendas. ¿Cuál es el lugar adecuado? Si estás pensando en el Punto Limpio, tenemos que decirte que has acertado.

Es el sistema adecuado tanto para particulares como para empresas. Pero estas últimas tienen otros materiales que también se pueden reciclar. Por ejemplo, las bobinas de cables. Muchas personas consiguen darles una segunda vida y convertirlas en algún tipo de mueble de auxiliar.

En el caso de que no tengas pensado hacer nada con estas bobinas, también se pueden reciclar. Su destino es el mismo: el Punto Limpio. Otra posibilidad es venderlas a un tercero, que tenga interés por darles otro tipo de uso.

¿Cómo se reciclan los cables?

Una vez que los cables llegan al punto limpio les perderás la pista. Sin embargo, es posible que te interés conocer cuál es el proceso que se sigue. En primer lugar, los cables serán llevados a la planta de reciclaje.

Cuando hayan llegado a su destino, se deben separar los cables de cobre de los de aluminio. En ese momento, entra en juego una máquina de reciclaje de cable que se ocupará de cortar y trasladar todos los cables a las trituradoras. Por supuesto, antes de que llegue este momento y para que se pueda continuar con el reciclaje de metales, hay que separar los restos de plástico, que también serán reutilizados.

Tanto el plástico como los metales se pueden fundir y así se podrán volver a utilizar y darles un nuevo uso. El resultado es contribuir a un mundo más sostenible y menos contaminado.

¿Cómo es el proceso del reciclaje de los cables de cobre?

Aunque ya has visto algunos aspectos del proceso, queremos centrarnos en explicar cómo es el reciclaje de los cables de cobre. En primer lugar, debes tener en cuenta que se trata de un material 100 % reciclable y que una vez que finaliza el proceso el cobre mantiene las propiedades originales.

Cuando el cable de cobre llega a una planta de reciclaje, se sigue este proceso:

  • Separar el plástico del metal. Cuentan con una máquina que es capaz de cortar y triturar los cables de cobre. Además, se encarga de retirar el plástico por medio de la aspiración.
  • Fundición. A continuación, se funde el metal y se evalúa su pureza, que recalcamos que será la misma que el material original.
  • Refinado. Si es necesario, se refina para ser utilizado como material eléctrico.

¿Cómo se reciclan los cables de aluminio?

Debes tener en cuenta que el uso de aluminio para fabricar cableado es inferior, ya que su conductividad es menor a la que ofrece el cobre. Sin embargo, también se utiliza y el proceso de reciclado es similar al que acabas de ver en el caso del cobre. Se utiliza una máquina específica y en muchos casos el aluminio obtenido se lleva a una fundición para que sea destinado a fabricar elementos del mundo de la construcción.

¿Vas a hacer obra en casa o tal vez has pensado en deshacerte de algún aparato eléctrico? Entonces, la basura no puede ser el destino de todo el cableado. Ahora ya sabes lo importante que resulta el reciclaje del cable y qué puedes aportar tú en este proceso.

En Iber Recycling somos expertos en reciclaje industrial, te ofrecemos lo que necesitas, con la calidad que deseas, contacta con nosotros para cualquier duda o información que te surja.

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